lunes, 23 de marzo de 2009

Ciberamigos

Paso mucho tiempo frente a la computadora. Compañera inseparable en momentos en los que tengo que poner a prueba mis habilidades como profesionista y fiel amiga en otros espacios mas íntimos. Pero mas que el valor económico que pueda tener mi MAC es increíble la relación afectiva que nos une, por que a través de ella puedo estar en contacto con mis seres queridos. Ahora debo admitir que existe un valor agregado: el florecimiento de nuevas amistades que inician con un simple intercambio de ideas a través de un foro cibernético, y pueden culminar en grandes historias como la que experimente este fin de semana.

Orianna y yo nos presentamos hace mas de 7 meses, cuando estaba yo en Monterrey. Esto sucedió a través del Facebook por una amiga en común. Orianna vive en Los Angeles. En ese momento, yo no tenia ni la menor idea de que me mudaría a esta gran urbe. Me ha costado trabajo adaptarme a este espacio físico y hacerlo propio. Pero en el proceso he contado con el apoyo de muchas personas, entre ellas, Orianna. Con frecuencia nos enviamos mensajes de motivación y simpáticos, y comentamos sobre intereses en común, etc. Todo en el transcurso de intensas jornadas de vida que incluyen una gama interminable de emociones y sentimientos encontrados.

Finalmente, decidimos romper las barreras del Internet, y dejamos a un lado el sentarnos a escribir frente a la computadora portátil. Pusimos fecha a un encuentro de personas que solo se conocían a través de ideas, imágenes, pensamientos, mensajes electrónicos, etc.

Por supuesto, surgió la inquietud de que como seria realmente "ese nombre y esa fotografía con alma" con la que me sentía tan identificada. Después de algunos correos ultimamos detalles y nos vimos. La verdad, estoy sorprendida. La realidad supero cualquier expectativa que mi mente hubiera creado. Fue un verdadero encuentro de amigas, como si nos conociéramos de siempre. Disfrutamos de una tarde de cosas cotidianas salpicadas de espontaneidad y positivismo: una deliciosa pizza en un lugar muy pintoresco, un recorrido por el centro comercial comentado sobre tiendas y modas, un manicure y pedicure de lujo, te, música y charla amena.

Después de esta increíble experiencia y con una nueva amistad verdadera, he caído en la cuenta de que espero algún día tener la oportunidad de conocer personalmente a muchos otros compañeros cibernéticos que a pesar de la distancia se han convertido cómplices, confidentes, etc., y que ocupan un lugar especial en mi corazón. Sí , por ahora, solo viven en mis páginas de redes sociales, pero se que existen en un mundo real y son maravillosas. Y aunque la forma convencional de hacer amistades es conocerse personalmente, existe una nueva alternativa que nos ofrece la tecnología, obviamente a discreción y tomando sus debidas precauciones, de explorar nuevas vías para ampliar nuestras relaciones sociales y encontrar, como en mi caso, una hermana en un lugar del mundo en el que jamás me imagine tenerla.

:)

domingo, 8 de marzo de 2009

Inolvidable experiencia


No sabia que encontraría en el camino. Solo se presentaba ante mis ojos la gentil promesa de un horizonte encantador. Al principio les dije a mis compañeros de viaje, que los esperaba en el punto de partido. Sabía que implicaba esfuerzo y compromiso, y me resistía al intento. Pero, motivada por llegar a la meta, decidí tomar el reto. Inicialmente el cansancio y los inconvenientes robaron mi atención. Pero me propuse disfrutar de las sorpresas y de la compañía de esta jornada, y sin mayor explicación la fuerza y el entusiasmo llegaron. Recorrimos cerca de 6 millas. No llegamos a la cima de la montaña como lo había pensado. Pero, escuchar el cantar de los grillos, respirar aire puro, ver un pájaro carpintero, un coyote (a lo lejos), sentirme acompañada, voltear hacia arriba y ver un cielo totalmente despejado, cambiaron el rumbo de la meta inicial y arrancaron de mis labios un “Gracias” . Definitivamente valió la pena, aunque ahora me duelan hasta los dedos cuando tecleo. Igual en la vida a veces se presentan caminos cuyo destino final no conocemos o en el trayecto tienen que modificarse. Pero negarse a recorrerlos es cerrar la posibilidad a nuevas vivencias que con el simple hecho de experimentarlas se convierten en una inolvidable experiencia.

En el Día Internacional de la Mujer un mensaje para “Ella”.


Tengo muchos ejemplos de mujeres valientes, admirables, emprendedoras, talentosas, exitosas, y podría seguir mencionando una lista interminable de cualidades en cuanto se me viene a la mente algún rostro de mujer. Pero quiero mencionar a una en particular, que está en casa, muy lejos de donde yo estoy, pero vive aquí conmigo, en mi corazón. No importa que no este de acuerdo con “Ella”; es característico en las relaciones humanas el diferir en ideas. Y aunque insiste en mencionar cada vez que tiene oportunidad: -- Tú siempre has hecho lo que has querido --- , yo también, sin sarcasmos y más bien con ternura, puedo responderle con una suave sonrisa que simplemente lo aprendí de “Ella”. “Ella” es una extraordinaria artista, pintora, cocinera, costurera, enfermera, mecánica, compañera de viaje, administradora, actriz, filosofa y mujer (probablemente este omitiendo algunos más de sus oficios ); “Ella” es mi madre.