Orianna y yo nos presentamos hace mas de 7 meses, cuando estaba yo en Monterrey. Esto sucedió a través del Facebook por una amiga en común. Orianna vive en Los Angeles. En ese momento, yo no tenia ni la menor idea de que me mudaría a esta gran urbe. Me ha costado trabajo adaptarme a este espacio físico y hacerlo propio. Pero en el proceso he contado con el apoyo de muchas personas, entre ellas, Orianna. Con frecuencia nos enviamos mensajes de motivación y simpáticos, y comentamos sobre intereses en común, etc. Todo en el transcurso de intensas jornadas de vida que incluyen una gama interminable de emociones y sentimientos encontrados.
Finalmente, decidimos romper las barreras del Internet, y dejamos a un lado el sentarnos a escribir frente a la computadora portátil. Pusimos fecha a un encuentro de personas que solo se conocían a través de ideas, imágenes, pensamientos, mensajes electrónicos, etc.
Por supuesto, surgió la inquietud de que como seria realmente "ese nombre y esa fotografía con alma" con la que me sentía tan identificada. Después de algunos correos ultimamos detalles y nos vimos. La verdad, estoy sorprendida. La realidad supero cualquier expectativa que mi mente hubiera creado. Fue un verdadero encuentro de amigas, como si nos conociéramos de siempre. Disfrutamos de una tarde de cosas cotidianas salpicadas de espontaneidad y positivismo: una deliciosa pizza en un lugar muy pintoresco, un recorrido por el centro comercial comentado sobre tiendas y modas, un manicure y pedicure de lujo, te, música y charla amena.
Después de esta increíble experiencia y con una nueva amistad verdadera, he caído en la cuenta de que espero algún día tener la oportunidad de conocer personalmente a muchos otros compañeros cibernéticos que a pesar de la distancia se han convertido cómplices, confidentes, etc., y que ocupan un lugar especial en mi corazón. Sí , por ahora, solo viven en mis páginas de redes sociales, pero se que existen en un mundo real y son maravillosas. Y aunque la forma convencional de hacer amistades es conocerse personalmente, existe una nueva alternativa que nos ofrece la tecnología, obviamente a discreción y tomando sus debidas precauciones, de explorar nuevas vías para ampliar nuestras relaciones sociales y encontrar, como en mi caso, una hermana en un lugar del mundo en el que jamás me imagine tenerla.
:)
