domingo, 13 de septiembre de 2009

VISITIENDO LA CAMISETA


Los buenos amigos son como los aficionados fieles; siguen igual de entusiastas, vistiendo la camiseta y quedándose roncos de tanto gritar apoyando a su equipo, independientemente de que gane o pierda. Me parece genial.

jueves, 10 de septiembre de 2009

EL MAR


Fuí al mar y pensé encontrarlo vacío por que no estabas tu, pero no le faltaba ni una gota. ¡Que ilusa!

domingo, 6 de septiembre de 2009

¿ Por qué deje de escribir ?


Ni tu tienes todas las preguntas, ni yo tengo todas las respuestas. Lo único que se, es que un día entre ángeles y demonios, la tierra tembló y un ente cubriendo su verdadero rostro con una máscara entró como un ladrón por la ventana de mi balcón y utilizó los zapatos de mi padre para seducirme. Logró envolverme en su espejismo. Me ofrecía un sinnúmero de posibilidades absurdas, como viajar al país de nunca jamás. Conceptualizar un mundo raro en el que solo existen las locuras de una imaginación sin límite era excitante. Su presencia era agobiante, abrumadora y tóxica, pero al mismo tiempo encantadora y adorable. Sin percatarme, cada encuentro desbordante me iba desangrando poco a poco. Mi integridad siempre estuvo en peligro, pero la testarudez de creer en una promesa falsa de apoyo incondicional solía acogerme con una suave música, una plática intelectual, un sushi y mensajes de texto adictivos. Ya no había lugar ni en mi casa, ni en mi mente, ni en mi espíritu, ni en mi cuerpo, para otra cosa que no fuera la sonrisa sarcástica de unos dientes excesivamente blancos, que opacaban todo con su luz. Mis dedos se congelaron, y mis ideas también. Pero como en toda historia, hay un fin. Que lástima. Si hubiera despertado a tiempo de ese sueño narcótico, le hubiera dado un final feliz. Pero llegó el día en que la verdad se asomó, cobardemente, pero por lo menos usando la puerta principal, sin jugar a los espías que quieren saberlo todo a base de mentiras, usando como estandarte la honestidad. Ya no tenia lágrimas porque mi cuerpo estaba seco, pero cerré los ojos y caí en la cuenta de que aun podía pensar. Una fantasía salpicada de arena, sudor, complicidad y mas de una vez, de vino tinto. Decidí cerrar las puertas y las ventanas con llave para no permitir la entrada a intrusos, desempolvé los proyectos olvidados, y me dediqué a llenar de polvo el proyecto que me hizo olvidarlos. Que alivio, ahora como, duermo, sueño, rió, lloro, sin la mirada vigilante y acusadora de ese fantasma que no tiene paz, y que quizás nunca la encuentre, por que en su Biblia solo existen las palabras fracaso y culpa. Así que recuperándome con hierro ardiente volveré a escribir. Seguramente piensa que estas palabras se las dedico a él. Pero no, me las dedico a mi, por que soy mas valiosa que cualquier cuento de flores bellas y princesas.

Todo lo que esta escrito arriba es una mentira y una excusa. Es posible evitar lo inevitable y nadie tiene el poder de detener el funcionamiento de tus neuronas en contra de tu voluntad.