Los buenos amigos son como los aficionados fieles; siguen igual de entusiastas, vistiendo la camiseta y quedándose roncos de tanto gritar apoyando a su equipo, independientemente de que gane o pierda. Me parece genial.
domingo, 13 de septiembre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario