domingo, 6 de diciembre de 2009

Momentos sublimes

Como estrellas fugaces aparecen en nuestra vida momentos sublimes que se cuelan entre los callejones del alma, los martes y los domingos. Son discretos e inesperados, entran sigilosamente.  

Quise detener el tiempo para eternizar un espacio paradójicamente lleno de imperfecciones y carencias, pero al mismo tiempo sublime. Pensé guardarlo en un cofre y tirarlo al fondo del mar, o guardarlo entre las hojas de un libro de García Márquez,  pero una ráfaga de sensatez me libero de los temores de perderlo y me decidí a vivirlo. 

Quizá para cuando termine de escribir estas lineas se haya esfumado, pero no importa, su esencia permanecerá viva en la pagina de una vida: mi vida. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario