sábado, 28 de febrero de 2009

Alex y el hombre verde

Para los que no pueden dormir, ahí les va un cuento de niños… para adultos.

Alan y el Hombre Verde.

A pesar de las amenazas de no escapar a la dimensión X, Alan lleva más de cuarenta y cinco minutos asesorando al Trío Galáctico, mientras extrae de su pulgar la inmunidad requerida para sobrevivir en un mundo complicado e insensato. Papá y mamá no advierten su ausencia durante la cena; prefieren masticar el tiempo culpándose mutuamente por sus pecados.

De pronto, la pared de la estancia se desploma y surge de la tiniebla una imagen apocalíptica con el control remoto en la mano:

- ¡Es hora de dormir!

- Pero si todavía es de día, --- responde Alan.

- ¡Es mi última palabra!

Un cambio repentino de color y la aparición mágica de luces intermitentes en el Olimpo, acompañan la sentencia.

Ante la promesa de una temporal tortura, los dientes de leche y noventa centímetros de estatura se convierten en un yugo perpetuo.

Sin otra alternativa se monta en su vehículo de tres ruedas. Desde el momento en que llamado por su vocación de pintor plasmó en el muro de su habitación figuras abstractas, su libertad fue coartada. Conciente de su condena se dirige a su prisión.

La celda es pulcra. Las herramientas que forman parte de la decoración son llamativas y seductoras: ¡Maldito aquel que se atreva a profanarlas!

- Alex, déjame salir, --- se escucha una voz que proviene del armario.

Los mutantes, que alguna vez fueron sus compañeros de jornada, se estremecen y corren a refugiarse a su guarida.

Alan sonríe; su victoria lo exenta de cualquier temor. Recuerda el tiempo en que sin valor ni espíritu mojaba la cama al ver salir de su escondite al hombre verde. Las palabras no brotaban de sus labios y sus ojos se mantenían en alerta desde que la penumbra se apoderaba de su refugio. Recurrir a sus tutores esquivando los pormenores de las peleas domesticas y terminar en sabanas húmedas con un pañal extra-grande, era humillante. Por eso decidió seguir el consejo de los súper héroes: “Si no puedes contra ellos, úneteles.”

Aquella velada fue el inicio de una aventura. De apariencia casi humana, portando un traje sastre y con brillantina en el pelo, el personaje se dedica a perfeccionar su lado oscuro y a convertirlo en cómplice de sus flaquezas.

Una luna más y los dientes continúan encadenados a la encía. Alan está cansado; los infinitos momentos que forman su corta existencia lo deprimen.

- Hoy no te dejare salir; no quiero que me regañe mi papá,. – dice Alan dirigiéndose al armario.

- Vamos, tengo algo importante que decirte.

Ante la insistencia, Alan saca de la manga de su camisa una llave invisible que rompe la barrera de la incomunicación.

Torpe en sus movimientos finge introducir la llave en la cerradura al tiempo que sus labios emiten un peculiar sonido: Chuc, chuc.

- Alan tengo la solución a tus problemas, – dice el hombre verde secándose el sudor de la frente con su pañuelo de seda. – Abre esa ventana y lánzate.

- No te entiendo – replica el pequeño.

- Mira, si te tiras por la ventana no habrá mas psiquiatras, ni enuresis, ni angustias, ni ansiedad, ni… --- vocablos corruptos que forman parte de lo cotidiano.

- ¿Todo lo que tiras por la ventana desaparece? ¿Estás seguro? --- pregunta Alan.

- Tan seguro como que la luna es de queso.

Ingenuo, aproxima un banco y se sube. Abre la ventana. Siente vértigo al observar los coches de control remoto con luces encendidas que se divisan desde el sexto piso. Armado de valentía se sienta en el marco de la ventana y asoma sus pies desnudos al abismo.

- Espera, tengo que ponerme los zapatos. No me dejan salir a la calle sin ellos, --- dice al tiempo que se aparta de su destino suicida.

Un recorrido por el oasis urbano y sus padres continúan con el debate. Toma sus botines ortopédicos que descansan sobre el sofá y los calza con su acostumbrado antagonismo.

En su camino de regreso encuentra una hoja de papel con dibujos realizados con su mano izquierda. Durante la terapia el psiquiatra le recomendó inmortalizar sus fobias en un papel: el psiquiatra, el Ritalin, la sopa de verduras, el cinto, los pañales, papá, mamá,… y el hombre verde. Un instante de reflexión y el itinerario cambia.

- Como tarda, – el hombre verde mira con impaciencia el reloj.

Alan cruza el umbral de la prisión y se aproxima de nueva cuenta a la ventana.

- ¿Estás listo? -- pregunta el personaje.

El movimiento de su cabeza anuncia la respuesta. Se sube al banco, asoma sus pies calzados al abismo y saca del bolsillo de su pantalón el papel intencionalmente mutilado y lo tira. En fracción de segundos el hombre verde se esfuma y la celda se convierte en un acogedor cuarto de infantes.

Los mutantes aplauden el acto de heroísmo y lo premian con diminutos pizzas de plástica. Con la certeza de que será difícil digerirla, Alan agradece la gentileza pero se niega a aceptarlas:

- No tengo hambre, prefiero esperar al desayuno.

Busca en el bolsillo de su pantalón los restos del papel y lo extiende: Papá y Mamá.

Se asegura que continúen en la disputa por el mando. Sabe que con la aparición del astro rey los residuos de las adversidades sanan; un oportuno beso de buenos días, chocolate y pay de manzana serán suficientes.

Alex bosteza, pone los muñecos de papel bajo la almohada y acompañado de su dedo pulgar se pierde en las fantasías secas de un mejor mañana.

domingo, 15 de febrero de 2009

Llenando espacios


Hay una persona de quien estoy conciente de su existencia y me importa su bienestar. Es frágil y vulnerable como todos lo somos. Pero me impacta el hecho de que su vida se rige bajo un calendario que existe solo en su mente. Planea eventos o actividades en las que involucra a personas, pensando por ellas y anticipando su participación, como si fueran piezas de ajedrez. Se concentra en preparar todos los detalles con tanto esmero y con tanta anticipación que tengo la sensación de que deja escapar de sus manos momentos maravillosos que la vida le regala a diario. Es como ver una línea de tiempo en una cartulina para una tarea escolar. Nada existe hasta que llega la ansiada fecha. Irónicamente la realidad llega con experiencias que distan mucho de la escena impecable que idealizo en sus planes. Después viene la depresión y el enojo, y por supuesto un nuevo proyecto para volver a entretenerse. Finge que me oye cuando le digo lo que pienso, pero creo que su tic tac interno no le permite darse el lujo de tomarse un lapso de conciencia en el periodo destinado a llenar espacios. No estoy de acuerdo con sus decisiones pero la apoyo.

Un momento. ¿Esa persona soy yo? ¿o tu? No se. La conjugación es lo de menos.

Estoy escuchando la canción Aviéntame, de Café Tacuba.

“Amárrame y muérdeme
Llévate contigo mis heridas
Murmúrame y ládrame
Grita hasta que ya no escuche nada
Sólo ve cómo me quedo aquí esperando a que no estés
En espera de que vuelvas y tal vez vuelvas por mi
En espera de que vuelvas y tal vez vuelvas por mi”

Viene al caso en este preciso momento por que pienso que probablemente estoy en espera de que vuelvas y tal vez vuelvas por mi. Ese podría ser un proyecto en un calendario imaginario, como el de la persona que menciono anteriormente. ¡Que horror! Y mientras eso sucede, ¿que? Tengo que llenar espacios o aguantarme la respiración. No, no lo haré.

Así que cada mañana seguiré apagando los tres despertadores que tengo en mi buró, para dormirme esos cinco minutos “hiper deliciosos” que se convierten generalmente en casi una hora mas; seguiré pisando el césped húmedo y sintiendo como el aire despeina mi cabello; seguiré comiendo sushi con palillos intentado convertirme en experta; seguiré comprometida con mi trabajo en el que tengo la fortuna de comenzar desde cero cada día; seguiré chateando con mis cuates arreglando el mundo; seguiré escuchando la canción de Café Tacuba cantando con un cepillo como micrófono frente al espejo. Así que, si tal vez vuelves por mi, lo más probable es que no me encuentres. Pero te doy una pista. Sin mayor ciencia, simplemente, estaré escribiendo una página más de esta aventura llamada vida, pero nunca llenando espacios.

miércoles, 11 de febrero de 2009

TQM ??




Estamos a unos días de festejar el Día del Amor y la Amistad. Como parte de mi trabajo y para solidarizarme con lo que celebra “la gente normal” , he estado trabajando en algunos reportajes típicos de la época, acerca de que reglar en tiempos de crisis, compatibilidad de signos del zodíaco, comida afrodisíaca, etc.

Pero para ser honesta este tema me ha provocado un enorme vacío en el estómago, bueno igual y podría ser hambre por que no he cenado, pero me irrita la ligereza con la que utilizamos la trillada frase “te quiero”.

¿ Qué es realmente querer ? De acuerdo al diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, proviene del latín quaerere , que significa tratar de obtener. Encontré mas de 10 definiciones de este verbo transitivo, pero me enfocaré solo en dos:

Querer:

1. Tender a la posesión de algo o a la realización de una acción. ¿Posesión? ¡Que horror!
2. Sentir AMOR o cariño por alguien o algo. ¿Amor?

MMMM… Amor … Eso me lleva de nueva cuenta a consultar el diccionario, para saber que significa “amor”. Es extraño que no lo sepa, bueno en realidad si lo se, pero prefiero ser analítica y objetiva, y no buscar en los archivos del corazón un significado que pueda justificar cualquier acción, con consecuencias positivas o negativas, en la que haya utilizado como estandarte un te quiero o un te amo.

Amor:
1. Sentimiento intenso del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y unión con otro ser.
¿Partiendo de la propia insuficiencia? Me suena a codependencia.
2. Sentimiento hacia otra persona que naturalmente nos atrae y que, procurando reciprocidad en el deseo de unión, nos completa, alegra y da energía para convivir, comunicarnos y crear.
No me convence del todo.

3. Sentimiento de afecto, inclinación y entrega a alguien o algo.
Aceptable.

4. Tendencia a la unión sexual.
La mas común lamentablemente, aunque generalmente va oculta con otro comentario frívolo.

5. Blandura, suavidad.
A veces se confude con falta de carácter.
6. Persona amada.
Sin comentarios.

7. Esmero con que se trabaja una obra deleitándose en ella.
Pasión a la vida.
8. Apetito sexual de los animales.
What ?
9. Voluntad, consentimiento.
Nunca me lo hubiera imaginado.
10. Convenio o ajuste.
Me gusta el concepto de compromiso, pero no en este contexto.
11. Relaciones amorosas.
Obvio y muy general.
12. Objeto de cariño especial para alguien.
Muy vago.
13. Expresiones de amor, caricias, requiebros.
Me suena a deseo.
14. Cadillo.
Mi favorito.

¿Interesante no? Definitivamente me quedo con la definición de “cadillo”. Esa es la que más se ajusta a las experiencias que he tenido detrás de los "te quiero". A lo que voy con esta reflexión, es que cada uno tenemos una percepción distinta de lo que es “te quiero”. Lo utilizamos de una manera muy casual. No es extraño recibir mensajes de texto o correos electrónicos con un TQM o conversaciones telefónicas o interpersonales en las que se usa una palabra tan profunda en un contexto frívolo o irrelevante. Para mí “te quiero” implica compromiso. Por eso, trataré de evitar utilizar esta frase, incluso con personas que tienen un lugar muy especial en mi corazón. Así que si algún día te digo que estoy conciente de tu existencia, que procuraré tu bienestar, que te respeto, que alegras mi día, que la distancia no existe, que me gusta compartir los momentos sublimes contigo, que tu ausencia me duele, que soy feliz por que eres feliz, que te apoyo aunque no este de acuerdo contigo, que te ayudaré dentro de mis posibilidades, seguramente será por que te quiero, aunque no lo diga. Make sense ?

lunes, 9 de febrero de 2009

Los sueños del No Manches


Aun convaleciente regreso a la vida rutinaria, extraño la adrenalina de mi carrera diaria hacia la perfección en un mundo imperfecto.

Revise mis correos electrónicos al llegar a mi oficina como acostumbro a hacerlo a diario. Y me llamo la atención un mensaje, que aunque ya lo había leído un par de veces con anterioridad, sentí la urgente necesidad de abrir de nueva cuenta y repasarlo, primero para reírme hasta que el estómago me doliera ( y que mis compañeros de trabajo pensaran que seguramente la bronquitis me afecto el cerebro) , y segundo, para inyectarme esa dosis de surrealismo que le da otro matiz a la vida sobre todo tratándose de un lunes. Y para ello quiero compartir fragmentos del sueño de mi estimado amigo el “No Manches”, así lo llamaremos para proteger su identidad. Neta, mi “No Manches”, es uno de los sueños más alucinantes que me han contando en la vida. Y eso que los míos no se quedan muy atrás. Te la bañaste.

Ahí va…. Conste que son solo fragmentos… “era año nuevo porque era la única fecha que no podía pasar con mi familia, no me preguntes porque, entonces estábamos en un cuarto todos éramos como 5 o 6 y me acuerdo que te vi. …. estábamos al cuidado de unas personas, recuerdo que siempre nos daban vino tinto, pero era muy raro porque nunca se acababa y siempre sonaba una estación de radio muy vieja que se repetía y se repetía. Había llegado a la conclusión que no existía luz eléctrica mas que por plantas de luz …. después estábamos cenando pero con gente muy fea, una señora que quería que jugáramos pulseadas y que me apostaba 180 pesos, sin pensarlo le dije que si y saque mi dinero…. le gané, salí con 1000 pesos en mi bolsa …… después de eso nos llevaron a una tienda a todos nosotros pero era como gente mala, de esos eran como 4 los que nos querían ayudar, y nos dijeron que nos veíamos en otra calle, me agache y salí caminando para cruzar la calle y llegar a un pasillo donde habían muchas puertas, hasta llegar a la calle, pero esa casa estaba toda tirada, salí de la casa y habían unas motos listas con los 4 que nos querían ayudar y de repente se arrancaron y que me dejan, entonces salí corriendo y ya que me trepo en una de ellas y nos fuimos pero nos estaban persiguiendo, llegamos a una tienda como de telas y nos fuimos hasta el último cuarto para escondernos …. estuvimos esperando, recuerdo que te agarre la mano y te dije que no había problema, que ahí íbamos a estar tranquilos, pero no llegaron los otros y ya no recuerdo que paso porque aparecí en una camioneta con un tipo que tenía que llevar a la cárcel, pasamos a comprar collares o un regalo para mi mamá y lo fui a dejar, pero al final lo deje ir….”

No pude controlar la risa. Yo no conozco el significado de los sueños, pero mi imaginación me transporta a las aventuras lógicas dentro de lo ilógico y lo inconciente. Lo más interesante es que me parece un sueño que envuelve demasiadas realidades: Familia, Amistad, Valor, Dinero, y lo que me da mas risa, gente fea y mala.

Mi visión de las cosas se enfoca en lo visual, veo la vida a través de un lente, mi pasión es el cine, así que lo mas alucinante de este sueño, es que estoy considerando, pero no te chifles mi “No Manches” adaptarlo a un pequeño guión para que hagamos un corto metraje, sale ?

Aunque el cine tiene que llevar una estructura si nos ponemos a analizar el sueño con detalle, seguramente podremos hacer algunas adaptaciones sin perder la esencia y darle un inicio, un desarrollo, un clímax y un desenlace.

Pero es lunes “No Manches” , probablemente yo también estoy soñando despierta.

Aunque como dice Paulo Coelho, “La posibilidad de realizar un sueño es lo que hace que la vida sea interesante”.

Si lees el blog, mándame otro mail, “No Manches”.

sábado, 7 de febrero de 2009

Canalizando el aburrimiento


Un virus, un ataque de asma o bronquitis, no sé, el caso es que después de estar hospitalizada unas cuantas horas el diagnóstico fué bastante vago. Cuando me pregunten de qué me enferme, no sabré que contestar. Esta situación me hace recordar esas mañanas en Starbucks en donde después de pasar media hora en la fila, con el cuello adolorido leyendo detenidamente los ingredientes de cada una de las bebidas como si quisiera memorizarlas para elegir la opción más “cool” y al mismo tiempo más “hot” (hace frío) , el tiempo no es suficiente para decidir a ciencia cierta que quiero tomar. Al final del camino antes de procesar la información, la respuesta es automática: Grenn Tea Latte Tall. De la misma manera mi cerebro logrará encontrar una conclusión de raciocinio y la respuesta será automática.

En fin, la cuestión, es que he tenido que estar en cama todo el fin de semana recuperándome de…. no sé qué. Lo interesante es que he tomado conciencia de dos cosas, como no apreciamos la salud cuando la tenemos, y dos, que estar aburrida depende de mí. Por eso, cuando empezó a llover y a granizar, y me asomé por la ventana, se me ocurrió un juego. Escribir frases aisladas que describan momentos específicos de mi vida acompañados de un sentimiento.


- Levanté la cara al cielo y sentí la escarcha fría acariciar mi rostro.
- Mis huellas quedaron marcadas en la arena y en eso comenzaron a llover corazones.
- Tenia miedo, pero cuando Orión me recordó que en algún lugar del mundo estabas tú, volvió la calma.
- La casa está hecha un desorden y no es por que tú no estés, es por que yo no estoy.
- He dormido en tantas camas (yo sola), que ya perdí la cuenta; cada vez que me despierto espero ver el velo de princesa o el rostro de mi papi con un jugo de naranja natural.
- Las maletas forman parte de la decoración minimalista de la nueva guarida.
- Nunca se sabe cuando llegará el tiempo en que el reinventarse, vendrá acompañado de empacar, manejar hasta que desaparezca el trasero o tener que tomar un avión con boleto tan solo de ida con destino a donde el presupuesto de la tarjeta de crédito lo indique.
- Cada segundo lleva consigo una culpa. No importa con que nombre se le bautice.
- Lo importante es tirarse a la cama en posición fetal con el letrero de víctima en la frente y mirar al techo.

¡ Hola !



Antes de ser mujer, madre, profesionista, etc. soy Teresa, un ser humano. Y eso es lo que quiero compartir con ustedes, la percepción de Teresa como protagonista, y a la vez espectadora, de esta increíble aventura llamada vida. Por eso, los invito a que hablemos de todo, así mutuamente podremos nutrir nuestras necesidades, ampliaremos nuestra visión y encontrar soluciones a situaciones que a veces parecen callejones sin salida.